domingo, 21 de marzo de 2010

San Benito Abad 21 de Marzo

Vida de San Benito

San Benito nació de familia rica en Nursia, región de Umbría, Italia, en el año 480. Su hermana gemela, Escolástica, también alcanzó la santidad.
Después de haber recibido en Roma una adecuada formación, estudiando la retórica y la filosofía.
Se retiró de la ciudad a Enfide (la actual Affile), para dedicarse al estudio y practicar una vida de rigurosa disciplina ascética. No satisfecho de esa relativa soledad, a los 20 años se fue al monte Subiaco bajo la guía de un ermitaño y viviendo en una cueva.
Tres años después se fue con los monjes de Vicovaro. No duró allí mucho ya que lo eligieron prior pero después trataron de envenenarlo por la disciplina que les exigía.
Con un grupo de jóvenes, entre ellos Plácido y Mauro, fundó su primer monasterio en la montaña de Cassino en 529 y escribió la Regla, cuya difusión le valió el título de patriarca del monaquismo occidental. Fundó numerosos monasterios, centros de formación y cultura capaces de propagar la fe en tiempos de crisis.
Vida de oración disciplina y trabajo
Se levantaba a las dos de la madrugada a rezar los salmos. Pasaba horas rezando y meditando. Hacia también horas de trabajo manual, imitando a Jesucristo. Veía el trabajo como algo honroso. Su dieta era vegetariana y ayunaba diariamente, sin comer nada hasta la tarde. Recibía a muchos para dirección espiritual. Algunas veces acudía a los pueblos con sus monjes a predicar. Era famoso por su trato amable con todos.
Su gran amor y su fuerza fueron la Santa Cruz con la que hizo muchos milagros. Fue un poderoso exorcista. Este don para someter a los espíritus malignos lo ejerció utilizando como sacramental la famosa Cruz de San Benito.
San Benito predijo el día de su propia muerte, que ocurrió el 21 de marzo del 547, pocos días después de la muerte de su hermana, santa Escolástica. Desde finales del siglo VIII muchos lugares comenzaron a celebrar su fiesta el 11 de julio.


SAN BENITO LA FUERZA DE LA FE


En un mundo donde las certezas parecen desaparecer en la noche de las sensualidades y del divertimiento, el hombre se ha encontrado más solo y atónito frente a las preguntas que nacen del corazón. Preguntas que esperan alguna respuesta.


El intelecto se pierde delante de lo que no tiene sentido y el alma gime presa de los deleites sensoriales. La incertidumbre algunas veces produce ansiedad y miedo, porque el hombre necesita tener puntos firmes de apoyo.
La Fe es uno de estos puntos y con sus símbolos se fortalece.
La Cruz de San Benito no es un símbolo mágico que borra las dificultades de nuestra vida, sino un medio que puede ayudar a superarlas.


Para obtener los beneficios de este crucifijo, no basta hacerlo bendecir y llevarlo como amuleto, sino que éstos son proporcionados por el grado de nuestra fe y la confianza que depositamos en Dios y en San Benito.


Numerosos son los efectos benéficos atribuidos al Crucifijo de San Benito. En efecto, cuando se lleva con fe, el Santo Patrón protege:
•De las epidemias;
•De los venenos;
•De ciertas enfermedades especiales;
•De los maleficios;
•De los peligros espirituales y temporales que puede ocasionar el Demonio;


ORACIÓN DE LA CRUZ


(Signo de cruz) En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.


Santa Cruz del Padre Benito.
La Santa Cruz sea mi Luz. No sea el dragón mi guía. Apártate, Satanás; no sugieras cosas vanas; venenosa es tu carnada, bebe tú mismo el veneno. Paz.


(Signo de cruz) En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.


ORACIÓN PARA CONFIARSE A SAN BENITO


¡Oh, Santo Padre Benito, que ayudas a cuantos acudimos a ti! Acógeme bajo tu protección; defiéndeme de todo mal que aceche mi vida; obtenme la gracia del arrepentimiento de mi corazón y una verdadera conversión para reparar las culpas cometidas, y para alabar y glorificar a Dios todos los días de mi vida. Hombre con corazón como el de Dios, recuérdame allá en lo alto porque, perdonados mis pecados, me devuelves la estabilidad en el bien; no permitas que me separe de él, acógeme en el coro de los bienaventurados, junto a ti y al grupo de los santos que han ido detrás de ti hacia la eterna beatitud. Dios omnipotente y eterno, por los méritos y el ejemplo de San Benito, de su hermana, la virgen Escolástica y de todos los santos sacerdotes renueva en mí Tu Santo Espíritu; dame fortaleza en el combate contra las tentaciones del maligno, paciencia en las tribulaciones de la vida, prudencia en los peligros. Aumenta en mí el amor a la castidad, el deseo de la pobreza, el ardor en la obediencia, la humilde fidelidad en la observancia de la vida cristiana. Confortado por ti y sostenido por el amor de mi prójimo, puedo servirte alegre y unirme victorioso en la Patria Celestial a todos los santos. Por Cristo, Nuestro Señor.
Amén.


El 21 de marzo es un día muy especial para  los grupos espirituales, es un día dedicado a la meditación, a la oracíon, a la purificacíon,al ayuno o por lo menos tener una dieta vegetariana en este dia dedicado a trabajar en la expansión de la luz y a la unificación, a la no separatividad ni por razas, ni por creencias religiosas sino reconocernos en el otro, tú y yo somos unos, reconociendo nuestra divinidad.Así es y así será AMOR, AMOR, AMOR, LUZ, LUZ, LUZ a la TIERRA.Bendiciones !!!

   
              En amor y unidad, Namasté, Fabi.

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